"El lado humano del software"

La importancia de seguir aprendiendo. Pequeños trucos.

Hoy día existe una gran cantidad de lenguajes de programación/sistemas/librerías y no se puede estar a todo. Debemos priorizar en los lenguajes que sirven laboralmente y que tengan posibilidades de futuro pues sino, nos arriesgamos a que acabemos siendo irrelevantes u obsoletos.

El conocimiento nunca está demás, sin embargo, la vida está constantemente planteándonos retos, dificultades tanto en lo laboral como en lo personal, el mañana tiene una naturaleza cambiante. Cualquier cosa puede salir por dónde menos esperamos

 

Antes de ponerte a estudiar ese nuevo lenguaje de programación o sistema de cualquier naturaleza, debes plantearte un debate interesante, y es saber qué es lo importa y qué no. Aprovecha tu tiempo.

Seguro que alguna vez has maldecido algún lenguaje de programación con el que has tenido tus más y tus menos. Pese a que los conceptos se interrelacionan, podemos quedarnos atascados. No hay que sentirse incapaz, pasa frecuentemente, sobre todo si tocamos conjuntos lógicos que nunca hemos visto.

 

 

Ante la dificultad de entender algo el principal enemigo somos nosotros mismos: cansancio, apatía, falta de tiempo.

La programación ¡qué voy a contaros que no sepáis! es un poco de memorizar y mucho de entender el fondo.

El cerebro tiene 2 formas de aprender: teoría y práctica. Al principio lo mejor es ir a la teoría, para saltar lo antes posible a la práctica, la indiscutible ganadora. Una vez practicados los conceptos va muy bien repasar de nuevo, es en ese momento cuando decimos “¡oh ahora es cundo lo entiendo bien!”

La mejor estrategia es atacar de muchas maneras distintas con ilusión y curiosidad.

El aprendizaje es un proceso de esfuerzo, requiere de la transformación de las estructuras cerebrales.

No es algo abstracto ni aséptico, tómate tú tiempo y enfángate a fondo en la mierda (¿? ¿eso que aparece en la foto?).

¡Cuando estás bien pringado por todos lados es cuando vas bien!

 

Algunos trucos útiles

  • Utiliza la búsqueda inteligente de palabras empezando a escribir y ver lo que nos va sugiriendo el buscador. Puede ser útil añadir un VS para que nos sugiera conceptos rivales que nos sirvan de inspiración.
  • En Google, tras buscar, pulsar en la opción de menú de “Herramientas” y en el submenú que aparece de “Cualquier fecha” seleccionar el periodo de tiempo en el que vamos acotar la búsqueda. Esto es útil para obtener las novedades sin que nos haga perder el tiempo la aparición de otros resultados que ya conocemos.
  • Buscar si el concepto existe en Wikipedia o en textos de aficionados, sirven de arranque.
  • Usar el mismo planteamiento que para resolver un puzle, primero lo fácil, las esquinas, luego los lados, buscando similitudes y juntando las piezas.
  • Puedes acudir a foros de expertos, siempre hay alguien que ha preguntado eso antes o gente dispuesta a echar una mano.
  • Si seguimos sin lograrlo, no nos obsesionaremos, lo dejaremos para otro día, y pensaremos en lo que nos resulta imposible de entender en otros momentos distintos, por ejemplo, en la ducha, tomando el sol (todo menos al dormir).
  • Si pese a todo no logramos desatascar el asunto, no pensaremos que la tarea es imposible, pasaremos a practicar más sobre temas anteriores y seguiremos avanzando en la medida de lo posible con los siguientes temas. Esto nos proporciona nexos de unión que nos facilitan el entendimiento.

¡Ánimo y a seguir!, ¡ya sabemos lo que nos toca!

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